‘La invención de Hugo’


‘La invención de Hugo’ supone un cambio de registro estilístico en la carrera de Martin Scorsese, aunque se trata de un viraje coherente con su forma de entender el cine. Algunos críticos han afirmado que esta película sí es un verdadero acto de amor al celuloide, mientras que el homenaje de ‘The artist’ resulta artificial. Nada más lejos de la realidad, ambos largometrajes rinden pleitesía con honestidad al origen del séptimo arte, lo que en el caso de ‘La invención de Hugo’ se articula mediante la consideración del cine como ilusión. El trabajo de Scorsese puede disfrutarse a dos niveles: como producción familiar, con la historia de esos niños, o como placer cinéfilo al rememorar la figura de George Mélies (aquí encarnado por Ben Kingsley).

La acción se desarrolla en París años después de la Primera Guerra Mundial. Hugo Cabret (Asa Butterfield) es un niño, huérfano en la práctica, que vive escondido en una estación de tren, donde se encarga, a espaldas de viandantes y pasajeros, del mantenimiento de los relojes. El pequeño se dedica a robar piezas mecánicas para poder arreglar el único recuerdo que le queda de su padre, fallecido en un incendio. En concreto, se trata de un autómata que para Hugo esconde un secreto, como demuestra el hecho de que necesita una llave con forma de corazón para hacerlo funcionar. Con la ayuda de su amiga Isabelle (Chloë Grace Moretz), una chica aficionada a la lectura, vivirá una aventura vinculada a los primeros pasos del cine.

Ganadora de cinco premios Óscar en categorías técnicas, ‘La invención de Hugo’ adapta un libro ilustrado de Brian Selznick. El filme es un prodigio audiovisual (por fin el 3D se utiliza con cabeza y no como un simple recurso comercial) y narrativo, con un Scorsese en plena forma. Las vivencias de Hugo e Isabelle emocionan, pero donde la película brilla de verdad es en su mensaje sobre el cine. ‘La invención de Hugo’ incluye múltiples guiños, como por ejemplo el autómata (que remite al de ‘Metrópolis’) o el personaje del inspector que interpreta Sacha Baron Cohen, en alusión a las obras cómicas de Buster Keaton. En definitiva, una maravilla en la que, por cierto, aparece el mítico Christopher Lee en un papel secundario.

Lo mejor: su homenaje al cine y su prodigio técnico y narrativo.

Lo peor: que se considere una película infantil.

Puntuación: 9/10

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s